
La reubicación de los establecimientos que expenden bebidas alcohólicas fue el objeto de una reunión de trabajo entre directivos del barrio Obrero y del Ayuntamiento. El alcalde Oswaldo Zúñiga, junto al concejal Marcelo Ledesma y los técnicos institucionales analizaron la ordenanza que determinó que los bares, karaokes y afines de la calles Cumandá y del sector del Terminal deben salir en un plazo de 3 meses. Ante la posibilidad de que pueda establecerse en el barrio Obrero y en la vía Las Américas, los dirigentes barriales expresaron su preocupación. Ante lo cual se precisó que para su reubicación tendrán que cumplir parámetros técnicos con estándares turísticos que se observarán de manera estricta, conforme lo establecido por el Ministerio de Turismo y la propia Municipalidad. Entre estos requisitos está los diseños arquitectónicos, (espacios amplios y adecuados), el tema de sonorización, entre otros. Finalmente se descartó que las cantinas que fueron lugares de conflictos puedan abrirse en el barrio Obrero.