Los 2,7 kilómetros de asfaltado entre Arajuno, Nushino y la Y de Pitacocha ya marcan un antes y un después.

Después de décadas de polvo, hoy las familias son testigos de una nueva realidad: una vía que mejora la movilidad, fortalece la conectividad y facilita el transporte de la producción local.

Esta obra se integra a la red vial de Pastaza, acercando comunidades, dinamizando la economía y generando mejores condiciones para quienes transitan y producen en el cantón Arajuno.

El cambio ya se vive sobre la vía.